7/5/14

Serie 596 de Renfe

Última edición: febrero 2017


A mediados de los 90, Renfe necesitaba automotores diesel ligeros y de baja capacidad para servicios regionales de baja demanda, en algunas líneas donde los trenes 592 y 593, de tres coches, tenían demasiadas plazas de sobra y su empleo resultaba antieconómico.
En lugar de contratar material nuevo, se optó por una opción de menor coste, la de transformar trenes de la serie 593, a la vez que se aprovechaba para subsanar los problemas de fiabilidad que venía presentando esta serie desde su origen, introduciendo algunas mejoras en motores y transmisiones.

Las 25 unidades de la serie 596 proceden de la transformación realizada entre 1997 y 1999 a otros tantos coches motores de la serie 593. Esta reforma consistía en la construcción de una cabina de conducción en el extremo opuesto a la original, dando como resultado una unidad de un solo coche con dos cabinas. También se suprimió el furgón, destinándolo a aumentar la capacidad de plazas sentadas.
La imagen exterior quedaba prácticamente sin cambios más allá de la supresión de las puertas de los testeros (frontales y laterales) y la instalación de teleindicadores. Las unidades transformadas en 1999 llevaban unos carenados en los testeros y en las “jorobas” del techo, que les conferían un aspecto más moderno. Esta mejora se extendió posteriormente al resto de las unidades salvo a las seis primeras, que conservaron su aspecto original.

Interiormente tampoco había grandes cambios salvo por los nuevos asientos, tipo 470, maleteros de cristal y luminarias. El interior quedaba diáfano, aunque más tarde se instalaron cristaleras de separación con puertas de apertura manual, delimitando las tres salas de viajeros.

Los trenes de la serie 596 son conocidos popularmente como tamagochis, debido a su reducido tamaño y al mantenimiento que requieren.
Han sido los trenes por excelencia de líneas como Madrid-Soria, Zaragoza-Canfranc, A Coruña-Ferrol, Murcia-Cartagena, Ávila-Salamanca o Valladolid-Puebla de Sanabria, entre otras. Aunque han sido relevados en muchas de ellas por las series 594 y 598, todavía se los puede ver en la de Canfranc, en la de Murcia a Cartagena y en algunas líneas de Galicia, por ejemplo.


En origen llevaban una decoración muy parecida a la de los 592. 








Las unidades carenadas, que veremos a continuación, llevaban otro esquema de colores diferente, que más tarde se extendió también a las unidades sin carenar. 








A partir de 2005 recibieron la decoración de Renfe Operadora. 








El 596-006, el primero en recibir los colores de Renfe Operadora, no llevaba el mismo esquema que el resto de la serie sino, curiosamente, uno muy similar al que cinco años más tarde se adoptaría de forma generalizada en todos los trenes de Media Distancia. Llevaba el techo y los bajos en color blanco, lo que le valió el sobrenombre de albino.








La llegada de la serie 599 en 2009 apartó casi por completo a los 596, aunque en 2013 fueron recuperadas y devueltas al servicio casi todas las unidades. Recibieron la decoración interurbanos que llevaba aplicándose desde 2010. Es muy similar a la que recibió el 596-006 en 2005, pero con bajos, techos y algunos detalles en gris. Dicha unidad ya lleva estos colores en la actualidad.








Por otra parte, las unidades carenadas llevaban su particular decoración, exclusiva de esta serie, que ya hemos visto en su variante aplicada a las no carenadas. 









En 2005 y 2010 recibieron las dos variantes de la decoración de Renfe Operadora. 










Algunas unidades, por último, van completamente cubiertas con vinilos de la división de Trenes Turísticos, aunque no van a ser objeto de esta entrada.

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